Hoy me he levantado como todas las mañanas, a diferencia de las
anteriores hoy voy solo al campo por que mi padre esta enfermo y se
tiene que quedar a reposar en casa.
He salido de casa a las 8 de la mañana y como siempre salí a la par que mis vecinos que tienen el apodo de los
moros por que son muy oscuros de piel, la diferencia entre
los moros y nuestra familia es que ellos son campesinos libres y nosotros somos propietarios de nuestro campo.
He llegado al campo y me he puesto a trabajar inmediata mente,
sembrando cereales y recolectado algunas frutas. Cuando he terminado de
todo el trabajo del campo una hora mas tarde que de costumbre porque no
estaba mi padre, me he ido a la plaza del pueblo a liarme un cigarillo.
Últimamente los campesinos estamos algo alterados porque ya no estamos de acuerdo. Se trata de los cercamientos, yo estoy en contra porque con un total de cercamientos
de las tierras comunales sucederá que no podrán pastar nuestras reses
como ahora que nuestros bueyes, terneros, y ovejas pueden pacer a sus
anchas y este privilegio nos permite mantenernos en medio del invierno.
Además consideramos
que habrá un resultado más desastroso porque al no poder pastar
nuestras reses no tendremos para comer y habrá una despoblación casi
total.
A causa de los cercamientos
nos vemos obligados al trabajo a domicilio. Consiste en trabajar a
destajo la materia prima que te da el empresario, es un trabajo
permanente para las mujeres y los niños, y para nosotros los hombres es
un trabajo estacional, solo trabajamos a domicilio en la época de
invierno. Con los nuevos ingresos del trabajo a domicilio nos a
permitido tener mas hijos y hemos aumentado la población, pero los
cambios no terminan ahí. Han inventado una maquina de cardar lana que
trae como consecuencia la reducción de la mano de obra. Nosotros los obreros tememos a la maquina porque puede llevar a cabo el trabajo de treinta hombres.
Antes nuestras mujeres lo escaldaban, lo repulían y lo dejaban a punto para la hilatura el algodónentregado
a domicilio. En la actualidad nadie esta empleado porque el algodón es
abierto por una maquina accionada a vapor a la que le llamamos el "
diablo " porque hace que nuestras mujeres estén desocupadas.
La introducción de las maquinas en la producción ha traído como efecto una importante conmoción en
el trabajo de los artesanos. Como no se necesita haber estudiado mucho
para hacer funcionar estas maquinas, el dueño de un telar mecánico solo necesita contratar pocos trabajadores
incluso mujeres y niños por eso cuando una de estas maquinas se
instalalos artesanos se dan cuenta de que no se les necesita porque el
trabajode una maquina es mas rápido, mas barato y mejor.
El fabricante se ahorra el sueldo de los trabajadores
de antes porque ahora solo necesita unos pocos y nada preparados. El
fabricante que pague menos obtiene mas beneficios y por eso mismo los demás le siguen para poder comercializar su producto también. Hoy en día
ya no vale la pena aprender un oficio porque la maquina hace lo mismo
pero mas barato e incluso mejor.
Por eso los antiguos tejedores, herreros, etc hemos perdido nuestros
trabajos. Algunos han atacado a las maquinas y por eso ahora mismo se
castiga con la pena de muerte al destrozar una maquina. Las maquinas
han probocado la miseria general.
Muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de que no podemos seguir
así. Que el poseer una maquina, permita tener tanto poder sobre las
otras personas. Las maquinas deberían ser de todos, deberían dar una
participacion de los grandes beneficios a cada obrero de la empresa a
parte de su salario y esta forma de pensar se llama socialismo.
Entres los socialistas destaca Karl Marx que opina de manera distinta. Según
su opinión los trabaja dores apropiarse de las maquinas a la fuerza.
Además han de ponerse de acuerdo todos juntos para vencer la estrategia
del fabricante que nos hace trabajar una jornada de 16 horas por una
rebanada de pan y un kilo de patatas.
Piensa que cuando se unan todos los obreros del mundo ya no habrá ni
poseedores ni desposeídos.
En efecto tal y como están las cosas ya no hay ni tejedores ni zapateros, al menos eso es lo que dice Marx, que ya no existen los oficios porque el obrero no sabe lo que esta produciendo, ya que solo es responsable de una parte del producto. Solo hay dos clases de personas: los capitalistas y los proletarios. Estas clases están en lucha constante mente entre si, debido a que tienen intereses contra puestos. El capital quiere ganar mas produciendo al máximo y nosotros la clase obrera queremos ganar mas y que nuestras condiciones laborables sean mejores.
Algún día dejara de haber clases sociales cuando se elimine la propiedad. El numero mayor de los proletarios arrebataremos los medios de producción, al numero menor de los capitales.
Asi que ahora a la clase de los capitalistas la llamamos tambien la burguesia. Tienen unas costumbres diferentes a nosotros los obreros. Por ejemplo les gusta hacerse un retrato al oleo, de toda la familia. En el muestran su posicion social. La familia Granzow ha encargado uno al pintor valenciano Joaquin Sorollo. A la izquierda del lienzo aparece la figura del industrial polaco, ¡ que pobre, no es !, con un libro entreabierto entre las manos, sentado en un comfortable butacon y mirando al expectador como si le hubiera sorprendido leyendo. A la derecha, su mujer y su hijo con ropas elegantes y en actitud de descanso. El heredero ocupa el primer plano igual que en la sociedad en la que viven.