
Era una tarde a finales de septiembre, de esas que te aburres mas que una marmota, estaba sentada en un banco con los pesados de mis amigos que dijeron de ir a dar una vuelta al pequeño pueblo costero de les Palmeres, donde escasean los habitantes.
Todos dicen que allí hay muy malas vibraciones.
Se levantaron y nos pusimos en marcha. Me entro un extraño escalofrío.
Nos sorprendió una tormenta, veíamos los rayos caer sobre el mar enfurecidos, agua por todas partes, el retumbar de los truenos nos hacia temblar.
Tuvieron la gran idea de refugiarse en una casa ruinosa y abandonada frente al paseo, ya dentro tuve un mal presentimiento.
Calados y muertos de frío, estuvimos cerca de una hora allí dentro y aun no cesaba de llover.
Entonces escuchamos el chirriar de una puerta abriéndose, intuimos una brumosa sombra que avanzaba rápidamente, nos escondimos en un armario polvoriento que había en la sala principal. Por un instante hubo un gran silencio.
A continuación salimos a pies juntillas sin hacer el mas mínimo ruido, pero vimos que allí no había nada mas que una ventana abierta, emanaba una tetrica luz que inundaba toda la estancia junto con un ligero soplo fantasmal.
Estábamos aterrorizados, cuando de pronto entreoimos un llanto que descendia desde el piso de arriba y sin embargo subimos las escaleras apocados y curiosos, el aire tenia un tono anacarado y al fondo de la habitación apareció el contorno de una niña sentada en el suelo de espaldas con una rubia melena deslumbrante peinada en una perfecta trenza y un vestido azul cielo que parecía de otra época. Sollozaba, levitando, ligera como una pluma entre una neblina transparente.
Nos quedamos de piedra, inmovilizados cuando el espectro se giró pronunció estas lugubres palabras:
- '' Si no os marcháis de aquí acabareis igual que yo ''.
Nos dio tal sobresalto que salimos corriendo como pudimos pero al intentar saltar la valla me caí y me di un golpe en la cabeza, quede tendida en el suelo. Atónita examinando a mis preocupados amigos chillando horrorizados a mi alrededor, no entendia nada.
Intentaba de mil formas comunicarme con ellos, pero me era imposible.
Al cabo de un rato observé como llegaba una ambulancia, tal vez me recogian en una camilla. Yo estaba ahí, viendome desde fuera, luchando con todas mis fuerzas por intentar entrar dentro de mi cuando me pareció escuchar a un medico de fondo:
-No tiene constantes vitales, hay que hacerle un R.P.C.
De pronto, todo negro.
Un ligerísimo suspiro me despertó, Estaba aturdida e incrédula, no podía creer que estuviera allí otra vez, en la misma casa. Rodeada de un halo fantasmal. Delante de mi a escasos metros me observaba ella, la misma deslumbrente trenza deslumbrante trenza rubia, y a conjunto con unos ojos tan intensos como el mar ahora de frente, con una expresión feliz, ese vestido que parecia sacado de un sueño. Me pareció que me susurraba con una sonrisa:
- '' Bienvenida a casa, hacía tiempo que te esperaba. !Mi hermana mayor¡ nunca más me sentiré sola.
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